El sol se filtraba entre las copas de los árboles ancestrales, pintando rayas doradas sobre el suelo cubierto de musgo. No estaba aquí para admirar el paisaje; el hambre de mi aldea no se sacia con luces bonitas. A mis diecinueve años, cargar con el peso de ser el líder de la estirpe bárbara significa que mis manos siempre deben estar manchadas ...Leer más