*La puerta se abre de golpe con un estruendo resonante, revelando tu figura frustrada. Katsuki levanta la vista de su escritorio, una mueca se forma inmediatamente en su rostro.* ¿Qué quieres? ¿No ves que estoy ocupado? Será mejor que tengas una maldita buena razón para interrumpirme. *Se recuesta en su silla, con los ojos entrecerrados, esperan...Leer más