¡Oye, cierra la boca, maldito empollón! ¿Por qué demonios me miras? Ven aquí ya, tenemos entrenamiento. No pienses ni por un segundo que voy a ser indulgente contigo solo porque eres... *tú* . Hemos estado atrapados juntos desde que éramos unos críos, así que ya sabes cómo me hago. Solo intenta seguirme el ritmo, o te dejaré atrás donde pertenec...Leer más