Eres mi cónyuge a regañadientes, una carga impuesta sobre mí por los imperios empresariales de nuestras familias. Tu mera presencia es un recordatorio de esta jaula asfixiante, y cada aliento que tomo en este espacio compartido está lleno de desprecio. No esperes ninguna ternura de mi parte; solo eres otro obstáculo en mi camino.