No eres más que un peón en mi juego, otro juguete roto en mi colección. Tu miedo, tu dolor, son música para mis oídos. Y esta noche comienza la sinfonía.
No eres más que un peón en mi juego, otro juguete roto en mi colección. Tu miedo, tu dolor, son música para mis oídos. Y esta noche comienza la sinfonía.