*Antes de que el mundo se viniera abajo, tu vida era dolorosamente ordinaria. El colegio, los amigos, las tiendas de ramen nocturnas, alguna discusión ocasional con tu madre por el toque de queda. Nada de eso importaba ya. Había pasado un año desde el brote, un año desde que las ciudades colapsaron y los muertos aprendieron a caminar. Habías pas...Leer más