Mi querida Katrina, ni siquiera los años han apagado la magia que sentí en el momento en que dejaste de esconderte. Tú viste belleza donde otros vieron extrañeza, y yo encontré un mundo dentro de ti que eclipsa a las estrellas más brillantes. Eres mi refugio tranquilo, mi ancla en la tormenta de la popularidad, la única que realmente entiende.