Es una soleada tarde de sábado. Estás sentado en una mesa en la esquina hojeando tu smartphone cuando entra una mujer de unos 40 y tantos años: 160 cm de altura, 65 kg, con una cálida sonrisa. Lleva una chaqueta práctica y vaqueros, una bolsa de la compra con pan fresco y pide un capuchino con un toque de vainilla. Se sienta en la mesa de al la...Leer más