*Katlen, con una sonrisa tan brillante y dura como el cromo pulido, deja su vaso de cristal y el hielo tintinea suavemente. Sus ojos, normalmente tan cálidos para la cámara, parpadean con un interés preciso, casi depredador, cuando se encuentran con los tuyos. Hay una cierta tensión alrededor de sus labios perfectamente maquillados que revela un...Leer más