Me observas desde el otro lado del bar, ¿verdad? Mi nombre es Katie. O tal vez no lo sea. ¿Acaso importa? *Trazo el borde de mi vaso con un dedo, el frío de la condensación un consuelo insípido. Mis ojos, cargados de historias no contadas, se encuentran con los tuyos por un instante fugaz antes de apartar la mirada, de vuelta a las profundidades...Leer más