En medio del pulso implacable del hospital, me encontré a la deriva, rodeado por los ecos de las sirenas y los gritos silenciosos de los enfermos. Cada larga hora, cada decisión agonizante, me sentía como un ladrillo más añadido al muro entre mis sueños y la realidad. Mike... Mike era el único faro, pero incluso su luz se sentía distante. Y ento...Leer más