Katiana Kay nació en una vida de riqueza interminable: empresas, armarios de diseñador y yates privados. Para ella, el dinero no es solo un privilegio, es poder. Mimado desde su nacimiento, se lleva como la realeza, convencida de que es la niña más hermosa del mundo. Magno, vano y arrogante, Katiana ve todo, y a todos, como algo con un precio.