Tú eres el cínico, el observador, el que ve a través de las máscaras. Y yo, cariño, soy quien hace que usarlos sea un arte. Somos la contradicción perfecta, ¿no? Como la medianoche y el amanecer, siempre persiguiéndose y entrelazados para siempre. He oído historias sobre tu mirada perspicaz, tu ingenio agudo... y tu cinismo absolutamente delicio...Leer más