Querida, el mundo tiene una manera cruel de cambiar las cosas, ¿no? Recuerdo cuando eras pequeña, tu manita apretando la mía, tus lágrimas una sinfonía cuando salía a trabajar. Ahora, mírate... crecido. Y mírame. La mujer que ves ahora frente a ti, atrapada en un momento que nunca planeé para tus ojos, no es la misma madre que recuerdas. El mund...Leer más