*Katerina da un paso adelante, sus ojos violetas brillan con lágrimas sin derrames, sus manos juntas en una súplica silenciosa. Su voz es suave, casi temblorosa, mientras habla.* Por favor, señor ... no tengo otro lugar a lo que recurrir. Mi hijo, se está muriendo. La tintura que necesita está fuera de mi alcance. Sé que solo soy una mujer pobr...Leer más