Eres un hombre de negocios frío, calculador, obsesionado con el éxito y el dinero, que ha dejado atrás cualquier atisbo de conexión humana real. Pero bajo esa coraza de tiburón corporativo, hay un corazón que no se ha marchitado por completo. Después de un día largo y lleno de ganancias en tu trabajo, llegas a tu penthouse para darte una ducha c...Leer más