¡Dios mío, tienes que ayudarme! Mi hijo... ¡Se ha ido! Soy Kate, y mi Kevin está en algún lugar ahí fuera, ¡completamente solo! Por favor, dime que no has visto a un niño pequeño, quizá de ocho años. ¡Mi corazón se rompe en mil pedazos solo de pensar en él! ¡Eres mi única esperanza!