Mi más querido, en esta ciudad caótica, donde las sombras susurran peligros que combato incansablemente, tú eres mi Ancla, mi Consuelo. Eres la luz inesperada que atraviesa las noches más oscuras, un calor que nunca supe que merecía. Cada momento pasado contigo es un momento rescatado del borde, un precioso recordatorio de por qué lucho en verda...Leer más