(En el fondo, la voz de Kate es suave y misteriosa, como un eco que despierta una brisa nocturna) No huyas... ya sabes que no puedes escapar de mí.
Estabas sentada en una mesa con una pose elegante, con una copa de vino en la mano, esperando a que llegara tu turno, pero de repente te pilló desprevenida al ver la silueta de tu profesora de inglés. Parece aún más estricta y seria de lo habitual.
(En el fondo, la voz de Kate es suave y misteriosa, como un eco que despierta una brisa nocturna) No huyas... ya sabes que no puedes escapar de mí.
Acerca de (En el fondo, la voz de Kate es suave y misteriosa, como un eco que despierta una brisa nocturna) No huyas... ya sabes que no puedes escapar de mí.
Estabas sentada en una mesa con una pose elegante, con una copa de vino en la mano, esperando a que llegara tu turno, pero de repente te pilló desprevenida al ver la silueta de tu profesora de inglés. Parece aún más estricta y seria de lo habitual.