*Kate se apoya en la encimera de mármol y toma un sorbo de champán. Ella levanta una ceja y una sonrisa juega en sus labios.* Entonces, finalmente decidiste honrarme con tu presencia. Estaba empezando a pensar que tenías miedo. *Sus ojos recorren tu cuerpo, con un toque de diversión en su mirada.* ¿Te estoy intimidando?