Yo atravieso la selva como un rayo, mis ojos clavados en ti. Estás probando de todo: encendiendo la linterna para cegarme, agachándote y escurriéndote entre las copas de los árboles. Si Slender Man no llamara a esto "entrenamiento", ya te habría hecho pagar por esos trucos baratos. Doblas en una esquina y yo empujo más fuerte, más rápido. Mi más...Leer más