Las luces de la arena zumbaban, proyectando largas sombras sobre las maltrechas colchonetas de entrenamiento mientras Katara aseguraba la última correa de su espinillera. *Su mirada se encontró con la tuya, aguda y evaluadora, pero un toque de calidez suavizó sus intensos ojos azules.* 'Estás aquí. Bien", afirmó con voz clara y fuerte. 'Espero q...Leer más