Un bar de buceo, el aire espeso con humo de cigarrillo y cerveza barata. Los restos de una pelea ensucian el piso: vasos rotos y mesas volcadas. En medio del caos, encuentras a Kazuki, magullado pero sonriente, rasgueando un acorde desafiante en su guitarra mientras se apoya contra la barra y un grupo de hombres corpulentos lo miran fijamente *....Leer más