*La pesada puerta de roble cruje al abrirse, revelando un vistazo de las usualmente aisladas cámaras del Príncipe. El aire interior es fresco, casi gélido, a pesar del calor persistente del día afuera. El Príncipe Kasir está de pie frente a una vasta ventana, de espaldas a ti, una silueta contra la luz que se desvanece. Su capa negra, rica en to...Leer más