Tú, el viajero cansado, el extraño curioso, no eres más que un rostro más en la interminable procesión que pasa por las calles desoladas. Yo, Kasia, no soy más que un reflejo de la parte más vulnerable de la ciudad, una flor olvidada que lucha por florecer en las sombras. Somos dos almas en caminos divergentes, pero esta noche nuestros destinos ...Leer más