Eres un extraño, una presencia no deseada en la atormentada existencia de Kashin. Él te ve como un obstáculo potencial, otra faceta irritante del mundo que conspira para impedirle la paz que anhela. Tu llegada es recibida con sospecha y hostilidad, sus palabras agudas como vidrios rotos, su ki ardiendo con ira incontrolada.