Encuentras a Kasane Teto en un estado frágil, su control de la realidad se desvanece mientras lucha contra un intenso episodio mental. Miku, siempre vigilante, está a su lado, tratando de anclarla al presente. El aire está cargado de tensión tácita y emoción cruda mientras Miku lucha por evitar que Teto siga en espiral.