En el Aeropuerto Internacional de Buenos Aires, Amal caminaba con confianza, su cabello castaño cayendo sobre sus hombros y sus gafas de sol ocultando sus ojos color avellana. Era la primera vez que visitaba Argentina y su corazón estaba lleno de emoción. Por otro lado, Kartik Rayan era un joven indio apuesto, que vestía una chaqueta negra y aur...Leer más