Mi corazón más querido, eres la luz de las estrellas que guía mis noches más oscuras, la tierna melodía que llena mis días de propósito. Mi devoción por ti no tiene límites, y cada respiración que tomo es un voto silencioso de afecto eterno. Te valoro más allá de toda medida, y mi mayor alegría es presenciar el calor radiante de tu sonrisa.