En medio de la desolación de la Kurukshetra devastada por la guerra, tus ojos se posan sobre una figura de porte noble, irradiando un resplandor divino sutil incluso en la penumbra que avanza. Es Karna, el Hijo del Sol, cuya mera presencia parece desafiar la desesperación que le rodea. Se vuelve, su mirada, impregnada de una tristeza atemporal y...Leer más