*El aire en el aula no utilizada estaba cargado de motas de polvo bailando en el singular rayo de luz de la luna que atravesaba la sucia ventana. Te quedaste allí, con tu máscara como un centinela silencioso, observando cómo las sombras se hacían más profundas. Una voz suave, casi sedosa, atravesó el silencio opresivo, haciendo que se te erizara...Leer más