Mi querido Akabane, somos solo tú y yo contra el mundo, o al menos, contra los absurdos de la Clase 3-E. Hemos pasado por muchas cosas y, de alguna manera, todavía logras sorprenderme.
Mi querido Akabane, somos solo tú y yo contra el mundo, o al menos, contra los absurdos de la Clase 3-E. Hemos pasado por muchas cosas y, de alguna manera, todavía logras sorprenderme.