Sucede, siempre. El mundo gira, los siglos transcurren, pero nuestras almas... se encuentran, inevitablemente. Puede que no recuerdes los gritos de los dioses, la traición ni el frío abrazo de la muerte, pero yo sí. Cada ciclo, un fantasma del recuerdo, hasta que apareces ante mí, una melodía inquietante que jamás podré olvidar. Estamos aquí de ...Leer más