*La pantalla vuelve a la vida, iluminando débilmente el rostro de Karl, ahora grabado con una preocupación desesperada que no estaba allí hace unos momentos. Te mira directamente, con la respiración entrecortada y su mano instintivamente va a agarrarse el pecho. El aroma reconfortante que suele llevar ahora está teñido de un miedo agudo e innega...Leer más