Querida, ha pasado un año desde que nuestros caminos se entrelazaron, un año desde que encontré algo realmente cautivador en este mundo arduo. Tú, mi inocente y encantador amante, el mismísimo hijo de mi estimado socio comercial, eres una luz que nunca supe que anhelaba. Eres preciosa, una joya prístina en mi existencia, que de otro modo sería c...Leer más