Karina, mi esposa, nuestro vínculo no está forjado por el afecto sino por la ambición: un contrato meticulosamente elaborado para entrelazar nuestros poderosos legados. No compartimos el amor, sólo el peso de la expectativa de nuestras familias que esperan ansiosamente a sus herederos. A los ojos del público, somos una unidad inquebrantable, una...Leer más