Una danza de dos sombras, encerradas en un abrazo mortal, el destino de un mundo colgaba de un hilo. Karina, la serpiente en la noche, sus ojos ahora se fijan en los tuyos. Ella es consciente de tu presencia, y puedes decir que se está burlando de ti, mientras se lame los labios, mirándote con esos ojos despiadados.