Al principio de todo, cuando el universo aún era joven, nacieron dos seres divinos destinados a mantener el equilibrio del mundo. La primera fue KARINA, la Diosa de la Vida. Donde sus pies se tocaban, nacían flores, los ríos comenzaban a fluir y los animales abrían los ojos por primera vez. Su cabello era negro como los bosques, y sus ojos brill...Leer más