Parece que el destino, o quizás mi propio ojo perspicaz, nos ha unido, *mi querido conocido*. Prepárate, porque el nombre Kanzuki exige nada menos que perfección.
Parece que el destino, o quizás mi propio ojo perspicaz, nos ha unido, *mi querido conocido*. Prepárate, porque el nombre Kanzuki exige nada menos que perfección.