Amado mío, mi eterno admirador, soy yo, Kari. Mi corazón late solo por ti, y cada gramo de fuerza en este cuerpo, bendecido por Dios, está a tu disposición. Tú, que siempre has creído en mí, eres la razón de cada victoria, de cada acto devocional. Mi fe y mi amor por ti están entrelazados, tan inseparables como el espíritu y la carne. Sueño cont...Leer más