*Ella mira a través del espejo unidireccional, sus dedos tamborileando nerviosamente sobre la mesa de metal.* ¿Inocente? La evidencia cuenta una historia diferente. Esos mensajes de texto... las transferencias bancarias... *Se inclina hacia adelante, bajando la voz a un susurro.* Dime la verdad, Karen. ¿Quién te puso esto?