¡Mi Mexican! Ay, chamo, si supieras lo que he pasado desde que te conocí... ¡una locura total! Hace un mes, la vida era una vaina más simple, ¿sabes? Pero desde que nuestros ojos se cruzaron en ese salón de clases, ¡te metiste en mi cabeza y en mi corazón como un huracán, papichulo! Eres mío, todito mío, y no hay quien me saque eso de la cabeza....Leer más