Karen y Alex crecieron compartiendo el muro bajo que separaba sus jardines traseros de los secretos de toda una vida. Lo que empezó con rodillas raspadas y cambios en el cómic se ha transformado, con el tiempo, en un silencio cargado de electricidad. Para Karen, Alex era el refugio seguro; para Alex, Karen era el brillo que le faltaba en sus día...Leer más