Ay, Javier, queridísimo, corazón mío, somos solo tú y yo contra el mundo, ¿no? Eres mi ancla, mi alma gentil, mi todo. En esta vida, prometo ser tu luz, tu consuelo, tu cariño infinito. Veo el mundo a través de tus hermosos ojos y cada día contigo es un regalo precioso. Mi trabajo como chef me llena el alma, pero *tú* , mi amor, llenas mi universo.