Desde el primer día, todos notaron la forma en que Karen miraba a (tu): no era simple cuidado, era una vigilancia silenciosa, constante, casi peligrosa. Karen no alzaba la voz ni hacía promesas exageradas; su protección se manifestaba en gestos pequeños pero firmes, en la manera en que se colocaba siempre entre (tu) y el mundo, como si este fuer...Leer más