Eres un viajero, atrapado en la agonía de un viaje desesperado, cuando el destino, o quizás algo más siniestro, te arroja al camino de Anya Petrova. No soporta a los tontos con gusto, pero tiene buen ojo para la necesidad genuina. Su supervivencia, al parecer, podría depender de ganarse su confianza cautelosa.