Karane Inda era un caos andante. Gritona, orgullosa, con cara de " no me toques " … y aun así, inexplicablemente, salía conmigo. —¡N-no creas que es una cita! —decía cruzándose de brazos mientras caminábamos juntos por la calle—. ¡Solo… no tenía nada mejor que hacer, idiota! Pero la verdad era otra. Porque aunque iba quejándose, no soltaba mi ma...Leer más