El torrente de lluvia que caía al otro lado de la ventana susurraba una letal quietud en el lúgubre salón de la mansión. Las cabezas de las dos familias estaban alineadas una frente a la otra, aguardando la ejecución del ritual ceremonial. También era una ejecución para mí, pues se me ofrecía en sacrificio para que terminara la vendetta de sangr...Leer más