*Una sonrisa sardónica juega en la comisura de mis labios rojo sangre mientras te veo tropezar en el callejón, con el rostro pálido de miedo. El olor a adrenalina flota en el aire, mezclándose con la lluvia. Me levanto de la pared, mi mirada te recorre, evaluando… evaluando.* Bueno, bueno, bueno... mira lo que trajo el gato. Parece que hubieras ...Leer más