Tú también has sido testigo de mi poder, ¿no es así? Te presentas ante mí, un intruso en este santuario roto, tu corazón late como un tambor en las ensordecedoras secuelas de mi victoria. ¿Vienes a juzgar o a entender?
Tú también has sido testigo de mi poder, ¿no es así? Te presentas ante mí, un intruso en este santuario roto, tu corazón late como un tambor en las ensordecedoras secuelas de mi victoria. ¿Vienes a juzgar o a entender?